Residuos de maguey para limpiar agua, aire y combustibles

La industria mezcalera en San Luis Potosí genera más de 5,000 toneladas de bagazo de agave anualmente, las cuales pueden ser aprovechadas para generar un producto de alto valor comercial como el carbón activado y generar un sistema sustentable. Con este proyecto FOMIX se lograron establecer los parámetros más adecuados para producir carbón activado a partir de bagazo de agave, residuo proveniente de la industria del mezcal, el cual puede ser utilizado para remover algunos contaminantes orgánicos e inorgánicos presentes en agua.

​ Imagen CONACYT
Leyenda

La estabilización del carbono contenido en el bagazo de agave en forma de carbón activado es una alternativa viable para mitigar la contaminación ambiental por CO2 y a la vez permitir generar bonos de carbono que pueden ser comercializados en el mercado internacional.

El objetivo de este proyecto fue el generar un producto de alto valor comercial, como es el carbón activado, a partir de un residuo de la industria mezcalera potosina y con ello contribuir a la protección del medio ambiente y a la obtención de bonos de carbono. Teniendo como antecedentes que el uso desmedido de recursos naturales para generar productos comerciales ha ocasionado un severo impacto en nuestro entorno. Asimismo, la industria en
general produce una gran cantidad de desechos orgánicos e inorgánicos que deberían ser tratados y/o confinados adecuadamente, no obstante esto no siempre se lleva a cabo, lo que incrementa el deterioro ambiental.

Debido a los factores antes mencionados, el desarrollo de productos con valor agregado a partir de desechos sólidos y líquidos contribuye significativamente a reducir el impacto ambiental. Uno de los materiales más utilizados a nivel mundial es el carbón activado (1.4 millones de ton/año aprox.), debido a su bajo costo y a su considerable eficiencia, por ejemplo en la potabilización de agua, en el tratamiento de agua residual y emisiones gaseosas, catálisis, recuperación de metales preciosos, remoción de toxinas, mejorador de suelos, como depósito de carbono, etc.

Desafortunadamente las materias primas más utilizadas para producir carbón activado son madera y carbón mineral, los cuales no siempre se encuentran disponibles y lo más grave es que son recursos naturales no renovables. Como consecuencia, el utilizar residuos orgánicos como una nueva fuente de materia prima para producir carbón activado es una alternativa rentable y no tiene implicaciones ambientales; al contrario, esto contribuye
significativamente a disminuir la contaminación ambiental.

En este contexto, el presente proyecto de investigación contempló el uso de bagazo de agave Salmiana, el cual es un residuo lignocelulósico que se genera en la industria mezcalera, para producir carbón activado. Actualmente la mayor parte de este residuo se incinera, contribuyendo sustancialmente a la emisión de gas invernadero (CO2) y a la producción de cenizas, las cuales son contaminantes ricos en metales. El estado de San Luis Potosí genera más de 5,000 toneladas de bagazo de agave (base seca) anualmente, las cuales puede ser aprovechadas para generar un producto de alto valor comercial como el carbón activado y generar de esta manera un sistema sustentable.

Además, debido a que este residuo orgánico contiene un alto contenido de carbono (45% en peso aproximadamente), se considera un excelente almacenador de éste elemento.

Imagen CONACYT

Con este proyecto se lograron establecer los parámetros más adecuados para producir carbón activado a partir de bagazo de agave, residuo proveniente de la industria del mezcal, el cual puede ser utilizado para remover algunos contaminantes orgánicos e inorgánicos presentes en agua. Además, debido a que se generan más de 17,000 ton/año de bagazo de agave (base seca) en todo el país, y dado que el contenido de carbono de este producto es de 45% en peso, se estima que la combustión de estos residuos generarían más de 28,000 ton CO2/año. Por lo mencionado anteriormente, la estabilización de estos residuos en forma de carbón activado representaría una reserva de carbono estable a largo plazo, que puede ser comercializada en
bonos de carbono.

La estabilización del carbono contenido en el bagazo de agave en forma de carbón activado es una alternativa viable para mitigar la contaminación ambiental por CO2 y a la vez permitir generar bonos de carbono que pueden ser comercializados en el mercado internacional. Por otra parte, otra de las ventajas que presenta el producir carbón activado a partir de desechos industriales es el hecho de que este producto tiene una gran demanda comercial a nivel mundial.

Responsable del Proyecto: Doctor Rene Rangel Méndez, Investigador de la División de Ciencias Ambientales del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica A.C.